6. Libertad y responsabilidad
El gato no obedece ciegamente: elige. Viene cuando quiere, se aleja cuando quiere. Esto refleja la libertad humana. Dios no obliga a amarle; ofrece su amor y respeta la elección de cada persona.
Gatos
Pero esa libertad no elimina la dependencia: así como el gato depende del cuidado de su dueño, el ser humano depende totalmente de Dios para existir y