Si bien esto también puede ser cierto para los hombres, es una situación común para las mujeres.
Poner fin a una relación, empezar una nueva carrera, graduarse, mudarse a una nueva ciudad, superar un momento difícil... todas estas son experiencias vitales trascendentales que pueden hacer que las mujeres quieran cortarse el pelo.
Puede que lo perciban como una forma de reinventarse o de comenzar una nueva etapa como una versión renovada de sí mismos.
En cualquier caso, la mayoría de las mujeres coincidirán en que han reservado una cita con su peluquero en momentos como este.
A veces sentimos tristeza después de cortarnos el pelo.

Como ya hemos comentado, cortarse el pelo largo puede suponer una transformación magnífica.
Puede ser una excelente manera de decir adiós al pasado y abrazar una nueva versión de ti mismo.
Sin embargo, es frecuente experimentar una sensación de duelo tras cortarse el pelo.
Dado que nuestro cabello forma parte de nuestra identidad, un cambio tan importante como este puede requerir un periodo de adaptación.
El sentimiento de duelo suele surgir de la idea de que estamos dejando atrás quienes éramos y entrando en una nueva etapa de la vida.
